miércoles, 29 de junio de 2011

Crónica del día 4: ¡Tarde pero seguro!

Nuestro martes fue tranquilo y ya completamente entregados a la rutina. Marc fue al museo, Juan y Julia trabajaron desde casa. Al regresar, Marc nos contó que sus compañeros, con los que mejor se lleva, se llaman Alex y Aaron. Por la mañana les hicieron preguntas de arqueología (¿cuántos de nosotros hubieramos podido con eso?) y si las respondían bien les daban una especie de premio... El resto de las actividades ya las contará Marc en vivo a su regreso.
Una vez en casa, Marc se dedicó a regar los tomates que Juan plantó esta primavera con tanto esmero ¡y que están enormes!

Después leímos un rato y juntamos hambre para la cena... que nos preparó un gran chef.

Finalmente, degustamos las delicias de la cena que empezó así:

A esta maravilla le siguió un platazo de pasta, tras el cual todos quedamos ahítos y cansados. Marc se fue a la cama y, poco después, Juan y Julia le siguieton los pasos. Recién ahora, tras nuestras buenas horas de sueño, ¡fuimos capaces de compartir estas hazañas con ustedes! Un abrazo desde Pittsburgh,

Julia y Juan

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