Y también con esto:
Interesante, ¿no? Marc y sus compañeros Alex y Aaron nos explicaron varias cosas sobre sus actividades de la semana y sobre qué debe hacer un buen arqueólogo que se precie. Todo esto, claro, en inglés... ¡y con éxito! Marc se quedó un rato más en el museo y más tarde fuimos a buscarlo a una cena con amigos. Cuando fuimos a buscarlo, hablamos con una de las monitoras y le preguntamos cómo pensaba que le había ido a Marc, por lo del inglés y en general, y su respuesta fue: "He is very bright!" (¡Es un chico brillante!) y nos explicó que entendía todo a la primera.
En la cena con amigos la pasamos muy bien, sobre todo porque había niños... ¡y porque tenían juegos en el jardín!
Entre otras cosas que hicieron, jugaron al ping-pong, corrieron bastante, jugaron al ajedrez y se enseñaron, cómo no, palabras en español e inglés. Cantamos un poquito (¡y cantamos una en catalán, que conste!) y comimos muy rico. Después de cenar, algunos que se habían quedado con ganas de jugar, se dieron el gusto:
(Atención al detalle, ¿quién de los dos jugadores parece estar pasándosela mejor?)
Volvimos a casa, cansados y Marc fue directo a la cama. Ahora, mientras duerme, compartimos todas estas hazañas con ustedes. Un abrazo desde Pittsburgh,
Julia y Juan
No hay comentarios:
Publicar un comentario