
Pasamos la mañana haciendo diversas cositas en la casa (esto es lo que nos pasa cuando no escribimos nuestras crónicas cada noche, como debería hacer todo buen cronista: nos olvidamos de la mitad de las cosas...) y salimos a comprar el regalo de cumple de Juan (lo dejamos comprado pero lo entregarán en unos días). Al mediodía -esto sí que es inolvidable-, Juan volvió a deleitarnos con su exitoso plato de mejillones. Tranquilos, no daremos (tanta) envidia esta vez: no hemos tomado fotos...
Más tarde, invitado por Mia y Eli, los amigos que había conocido el día anterior (¿recordáis las fotos de los juegos y de Juan "compitiendo" y pasándoselo pipa con una niña de poquitos años?), Marc partió con rumbo a la piscina. Juan y Julia, por su parte, se quedaron en la casa.. donde Julie y Art, los vecinos, ¡ofrecían una fiesta! Aunque nos han prometido fotos de las aventuras acuáticas, de momento sólo tenemos las de "nuestra" parte. Y aquí van algunas:
Más tarde, Marc se sumó al jolgorio, donde -entre toda la variedad de comida que había- ¡eligió nuestra tortilla de patatas y el famosísimo pa amb tomaquet de Juan! Comimos bastante y tío y sobrino charlaron en la puerta del patio trasero por un buen rato.

Después, cuando en realidad ya no teníamos mucha energía, fuimos a encontrarnos con unos amigos a un restaurante. Allí, como podéis imaginar, comimos poquito (en realidad, Marc no comió nada... y se nos quedó medio dormido: hacemos un "mea culpa" público por este medio; aunque no era muy tarde, él estaba cansado de tanta actividad). Después regresamos a casa y estábamos todos extenuados como para ponernos a descargar fotos y escribir nuestras hazañas...
Por eso hoy, gracias a la ayuda de Marc que iba tomando notas, hemos vuelto a la carga. Ahora, como siempre, ya se nos ha hecho un poco tarde y Marc duerme plácidamente. Mientras tanto, compartimos todas estas hazañas con ustedes. Un abrazo desde Pittsburgh,
Julia y Juan
Hola a todos. En relación a la jornada (Marc no me refiero a futbol) del dia noveno, veo que esto de la comida atrae, pero es curioso (y más cuando se es pequeño) que la gente tiene tendencia a comer aquello que ya conoce, en este caso, el pan con tomate y la tortilla de patata. ¡¡No sé que aceptación tiene entre la gente de Pittsburgh!! pero si se despistan un poco los comensales, seguro que el Marc ya tendrá pensado un buen final ... "comérselo claro".
ResponderEliminarAh!! una pregunta, ¿que son esas cosas grandotas que hay al lado de las hamburguesas y del aparente chorizo? ¿estan quemaditas o les ha dado el sol?
Bueno, me tengo que ir a planchar y cualquier escusa es buena para no hacerlo, de modo que estaría escribiéndo toda la noche. ¡¡Con el calor que tengo!! pero c´est la vie.
Besitos para todos de
(el monstruo de las galletas).