Juan y Marc recogieron a Julia del dentista y todos juntos nos tomamos un café, un batido y un zumo de mandarina. Al regresar a casa, los muchachos se dedicaron a recuperar el huerto dañado por la tormenta,
Juan experimentó un poco más con su máquina de hacer pan y esta vez, aunque había muchas dudas, ¡el pan fue un éxito! Aquí vemos al panificador, orgulloso con su obra:
Y aquí, la obra en primerísimo primer plano:
Julia barnizó la mesa del comedor (¡por fin!) y después cocinó (hemos de aclarar que hubo un plato un poco menos "ajaponesado" para Marc):
Esta vez empezamos a tomar ideas para las crónicas un poco más temprano que de costumbre. Marc no sólo no se fue a dormir sinó que además colaboró activamente con la escritura de los últimos tres días del blog mientras Juan y Julia reorganizan la casa. Ahora sí que es más tarde y Marc descansa. Ahora, mientras duerme, compartimos todas estas hazañas con ustedes. Un abrazo desde Pittsburgh,
Julia y Juan
Bien este va a resultar mi enésimo intento "por decir algo" y escribir algún tipo de comentario, que eran adecuados al tipo de foto y crónica del día, pero que transcurridos muchos días ahora ya no tiene sentido remitirse al pasado.
ResponderEliminarAlgunos comentarios eran divertidos, como cuando preguntaba a Julia sobre qué tipo de alimentación seguía en EEUU (sobretodo en aquella foto en la que aparecía su sombra reflejada) y le decía que vigiliara los alimentos ingeridos en EEUU ya que estaba adquiriendo una estatura fuera de lo corriente.
Por tanto en cuanto al dia de hoy (crónica del día 10) veo que todos estais por la labor. Marc en primer lugar pasándoselo bien (esta tendría que ser la labor de Marc y la de "todos") y con el cuidado del huertecito. Juan como gran cocinero. No entiendo de dónde sacas las ideas y las ganas, porque lo que soy yo, no tengo ni ganas ni ideas.¡¡ Que no se entere nadie, y quede entre nosotros !!! Y tu Julia como chica para todo, creo que no te da pereza nada y sobretodo una gran cronista.
Besitos para todos y uno grandote para Marc.